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domingo, 8 de marzo de 2009

Un chiste romántico


Esto es un hombre que está en estado de coma y que un día, de repente, se despierta.
Al despertarse, el hombre ve a su mujer en la sala y le dice que se le acerque.
- ¿Sabes que? - le dice el hombre a la mujer con lágrimas en los ojos - Siempre has estado conmigo en los momentos malos...
Cuando me despidieron, me diste ánimo...
Cuando mi negocio quebró, estuviste ahí...
Cuando el accidente de coche, ahí estabas tú...
Cuando perdimos la casa, te quedaste conmigo...
Cuando mi salud comenzó a empeorar, estabas justo ahí, a mi lado...
¿Sabes una cosa?
- Dime, querido - dijo entonces la mujer llena de ternura
A lo que el marido le responde:
- Creo que me traes mala suerte... hija de puta...

martes, 10 de febrero de 2009

Chiste del apóstol




Esto es que en lo alto de una montaña esta Jesucristo, que desde la cima le grita a uno de sus apóstoles, que se encontraba abajo del todo de la montaña:
- ¡¡Pedro!! ¡¡Corre sube!!
Al escuchar eso, el apóstol comienza a subir corriendo por la montaña hasta que se encuentra con unos guardias romanos que le cortan el paso y que le preguntan:
- ¡¿A dónde vas?!
- Mi señor Jesucristo me está llamando - le responde el apóstol - Tengo que subir...
- ¡Los cojones vas a subir! - le dice uno de los guardias al apóstol
- Si mi señor Jesucristo me llama - dice el apóstol - Yo subo... Tengo total fe en él...
- Bueno, bueno - dice entonces el otro apóstol - Te vamos a dejar pasar, pero a cambio, te tenemos que cortar un brazo
El apóstol no se lo piensa y deja que los guardias romanos le corten un brazo.
Aunque manco, el apóstol continúa subiendo por la montaña a toda prisa hasta encontrarse con otros guardias, que le dicen lo mismo que los otros:
- ¡¿A dónde vas?!
El apóstol les vuelve a decir a los guardias que su señor Jesucristo le estaba llamando y toda la historia, asi que uno de los guardias le dice esto:
- Pues no te vamos a dejar pasar...
En eso que se escucha de nuevo la voz de Jesucristo, desde lo alto de la montaña:
- ¡¡Pedro!! ¡¡Corre ven!!
Al escuchar eso, el apóstol se pone cada vez más nervioso hasta que les dice a los guardias romanos:
- ¡Venga! Déjarme pasar... Cortárme el brazo que me queda aunque sea...
Y asi se hizo: los guardias romanos le cortaron el otro brazo al apóstol, que continúo subiendo la montaña a toda prisa mientras que escuchaba a Jesucristo:
- ¡¡Pedro!! ¡¡Corre ven!!
Al fin, el apóstol llega a la cima de la montaña con sus dos brazos cortados, y le pregunta a Jesucristo:
- ¿Qué sucede señor?
- Mira Pedro... - le dice Jesucristo - ¡Desde aquí arriba se ve tu casa!

jueves, 29 de enero de 2009

Un chiste corto


Esto es un matrimonio que vuelve en coche de un fin de semana en el que se han enfadado.
El caso, es que pasaron por al lado de una piara de gorrinos que se estaban revolcando en su propia mierda; y en eso que el marido le pregunta a la mujer:
- Mira... ¿Son familiares tuyos?
La mujer está unos segundos callada, pero luego le responde:
- Si... ¡Son mis suegros!

martes, 20 de enero de 2009

Chiste del doctor


Esto es un joven que se saca la carrera de medicina y, para celebrarlo, se va de viaje. El caso, es que cuando para en una gasolinera para repostar, se le acerca un chiquillo y le dice:
- No creo que nadie venga a atenderle... Hace poco murió la hija del dueño de la gasolinera y ahora están en el velatorio...
Simplemente por curiosidad, el doctor se acerca al velatorio y le echa un vistazo a la difunta. Es entonces cuando exclama:
- ¡¡Esta mujer no está muerta!!
Al escuchar eso, todos los del velatorio se le acercan al doctor, que empieza a contar que la difunta no estaba muerta, sino que estaba en paro cardíaco y aún podía despertar.
- ¿Y como hacemos para que despierte? - le pregunta el padre de la difunta al doctor
- ¿Tenía novio su hija? - pregunta entonces el doctor
- Si - responde el padre
- Pues que se la lleve a un cuarto y empiece a hacerle el amor - responde el doctor - Así, con los impulsos violentos, acabara despertandose...
Aproximadamente tres horas mas tarde, el novio de la difunta ya le había echo el amor a esta y esta ya se había despertado, algo por lo que todos celebran el evento.
Después de unos días de festejos y tal, el doctor sigue con su viaje; pero cuando lo termina, decide volver a pasarse por aquel pueblo para ver como estaba la chica.
Pero en eso que cuando el doctor llega a la gasolinera, se le vuelve a acercar el chiquillo de la otra vez y le dice:
- ¡Doctor, doctor! Hace unos días murió Don Federico, el padre de la chica a la que usted salvó...
- ¡No me digas! - dijo entonces el doctor
- Si... - dijo el chiquillo - Tiene usted que acercarse a su casa... ¡¡Ya le ha dado por culo más de medio pueblo y todavía no se ha despertado!!

miércoles, 14 de enero de 2009

Chiste del abuelete


Esto es en una residencia de ancianos un abuelete que estaba hablando con una abueleta.
- ¿Tu que es lo que más echas de menos de tus años mozos? - le pregunta la abueleta al abuelete
- Yo... - dice el abuelete - El sexo...
- ¿El sexo? - dice entonces la abueleta - ¡Pero si a ti eso ya ni se te levanta!
- Ya - dice el abuelete - Pero no estaria mal que alguna mujer me la sostuviese con la mano para recordar los viejos tiempos...
Después de aquella conversación, el abuelete y la abueleta deciden quedar todas las noches en una esquina de la residencia para que la abueleta le aguantase el miembro al abuelete.
Pasan las noches y eso se va repitiendo hasta que una noche la abueleta ve que el abuelete no había llegado, asi que comienza a buscarlo por la residencia hasta que lo encuentra con otra abueleta, que también le estaba sosteniendo el miembro.
- Pero bueno... - le dice la abueleta al abuelete - ¡¿Que tiene esta que no tenga yo?!
El abuelete le responde:
- Párkingson...

martes, 25 de noviembre de 2008

Chiste del náufrago


Esto es un náufrago que esta en una isla desierta con la sola compañía de un perro y una cabra. El caso, es que un día, el náufrago, que ya estaba harto de contenerse, se dijo para si mismo:
- Ya no puedo más... Voy a tener que pecar con la cabra...
Asi que el náufrago se acercó a la cabra por detrás, se bajo el taparabos y cuando ya estaba apunto de tirársela, el perro empezó a ladrar y se avalanzó encima de el. Después de que el perro le mordiese al náufrago, este tiene que irse corriendo de allí.
- Puto perro - dijo el náufrago - Ya lo intentare mañana...
Pues bueno, que al día siguiente, el náufrago vuelve a acercarse a la cabra por detrás, se baja el taparabos y apuntó de volver a tirársela, el perro vuelve a hacer lo mismo que el día anterior: va corriendo hacia el náufrago y le muerde en la pierna.
- Puto perro - dijo otra vez el náufrago - Lo volveré a intentar mañana...
Pero al día siguiente, estaba el náufrago en la orilla cuando de repente vio como un avión caía al mar y como de este salía nadando una mujer: la única superviviente.
Al ver aquello, el náufrago se tira al agua y empieza a nadar hasta donde estaba la mujer, a la que arrastra hasta la orilla, donde pudo ver que esta estaba desnuda y que era una mujer que, propiamente dicho, estaba buena.
- Gracias por salvarme la vida - le dijo la mujer al náufrago - Por agradecimiento, pideme lo que quieras, lo que sea, que te lo cumplo...
Al oír eso, el náufrago se pone todo contento y le dice a la mujer:
- ¿Lo que sea?
- Lo que sea, lo que sea - dice otra vez la mujer - Pídeme lo que sea...
El náufrago ya está en el momento más feliz de su vida, asi que le dice a la mujer:
- Pues... ¿podrías distraerme un momento al perro?

viernes, 21 de noviembre de 2008

Chiste de las tres almas


Esto está San Pedro hay en las puertas del cielo cuando de repente se le presentan tres almas al mismo tiempo, así que se les acerca y les dice:
- ¡¿Pero esto que es?! ¡Tres almas al mismo tiempo! Aquí solo queda sitio para una
- Pues a ver que hacemos - le dice entonces una de las almas al San Pedro
- Mirad - les dice San Pedro a las tres almas - Vamos a hacer una cosa: me vais a contar como os muristéis; y quien haya tenido la muerte más original entrará al cielo
- ¿Y con los otros dos que pasa? - dice entonces otra de las almas
- Los otros dos se van a tomar por culo - le responde San Pedro
En fin, que coge San Pedro a la primera alma y se la lleva a un rincón de las puertas del cielo, donde le pregunta:
- ¿Tu como te muriste?
- Pues yo - empezó a contar la primera alma - sospechaba que mi mujer me ponía los cuernos con un compañero del trabajo, así que un día salí antes de la oficina y me acerqué a mi casa, a ver si los pillaba infraganti... Y en eso que cuando llego a mi casa y meto la llave dentro de la cerradura, empece a escuchar un ruido de esos de ajetreo dentro de mi casa; así que me meto corriendo dentro y me encuentro a mi mujer ahí, tirada en el suelo, desnuda y con las patas abiertas ( ¡y encima la tía puta me dice que estaba haciendo yoga! ). Bueno, pues nada, que me pongo a buscar al amante como un loco por la casa hasta que escuche que alguiem estaba golpeando la ventana desde afuera, así que abrí la ventana y ya te lo veo, a un tío colgando de la cornisa y diciéndome que le ayudase a subir. ¡Los cojones!, fui a coger un bate de béisbol de mis tiempos mozos y empecé a arrearle de hostias hasta que se soltó y se cayó; pero fíjate si tenía suerte el cabrón que rebotó con un toldo y se cayó encima de unos arbustos. Vamos, que fui to encarnizado a la cocina, cogí la nevera y se la lancé desde la ventana con tan mala suerte que el cable se me enganchó en la pierna y yo me caí también por la ventana... y me mate
Después de escuchar aquello, San Pedro llama a la segunda alma y le pregunta:
- ¿Tu como te muriste?
- Pues yo - comenzó a contar la segunda alma - era un limpiacristales con futuro, y en eso que estaba un día limpiando los cristales de un piso veintisiete cuando de repente, se me rompió la cuerda del andamio y me caí hacía abajo. Pero como tengo buenos reflejos, me enganché en la cornisa del piso de abajo y comencé a darle golpes a la ventana para ver si alguien me ayudaba. Pero en eso que me abré la ventana un tío con los ojos rojos y cuando el pido ayuda, me suelta "¡Los cojones!" y empezó a arrearme de hostias con un bate de béisbol hasta que me tuve que soltar... Afortunadamente, reboté en un toldo y me caí encima de unos arbustos; pero entonces, cuando me levanté del suelo y mire hacia arriba, me veo una navera cayendo hacia mi y, bueno, que me cayó encima y me mato...
Tras escuchar aquella segunda historia, San Pedro llama a la tercera alma y le dice:
- ¿Y tu como te muriste?
- Pues yo - dijo la tercera alma - Era el amante de la mujer de un compañero mio del trabajo; y en eso que estaba un día follándomela en su casa cuando de repente escuché que su marido metía la llave dentro de la cerradura... ¡y no se me ocurrio otra cosa que esconderme dentro de la nevera!